Saltar al contenido

Pizza de ricotta y queso gorgonzola

5 (100%) 3 votes

Cantidad: 1 grande o 2 medianas

INGREDIENTES

Fermento
▷ 30 gramos de levadura fresca o 1 cucharada de levadura seca
▷ 1/2 taza de agua tibia
▷ 1 cucharada de azúcar
▷ 2 cucharadas de harina

Masa
▷ 1/2 kg de harina (500 gramos)
▷ 1/2 cucharada de sal fina
▷ 1 cucharada de azúcar
▷ 60 gramos de manteca pomada (o temperatura ambiente)
▷ agua tibia

Cubierta
▷ 1/2 kg de ricotta fresca y cremosa
▷ 200 gramos de queso gorgonzola rallado
▷ 3 huevos
▷ 1 cebolla grande picada y rehogada
▷ 1 manojo de perejil picado o cilantro
▷ Orégano y tomillo a gusto
▷ ½ taza de mayonesa
▷ Sal, pimienta recién molida

PREPARACIÓN

Fermento. Poner la levadura desgranada en un recipiente de loza, plástico, vidrio. Agregar el azúcar y la harina.  Luego el agua tibia y comenzar a revolver suavemente hasta que la levadura esté disuelta e incorporada al azúcar y harina.

Tapar el recipiente y dejarlo en un lugar cálido durante 10 minutos aproximadamente. O hasta que la levadura haya fermentado y duplicado su tamaño.

Masa. Cernir la harina, la sal y el azúcar. Poner en un bol u otro recipiente grande. Incorporar la manteca e ir trabajándola con las manos hasta integrarla. Incorporar la levadura ya leudada (previamente mezclada). Ir tomando la masa ayudándonos con las manos. Agregándole de a poco más agua tibia hasta formar una masa tierna.

Amasado. Comenzar a trabajar la masa con las manos. Para ello nos ayudamos con algo de harina sobre la mesada para evitar que se pegue. Siempre se trabaja con poca cantidad de harina por vez. Se apoya una de las manos sobre el extremo inferior de la masa y con la otra vamos estirándola y plegándola sobre sí misma. Siempre con movimientos suaves, no demasiados bruscos.

Se va girando la masa un poco y se continúa de la misma forma. La masa se forma rápidamente notándose que no se pega en la mesada. Queda elástica, lisa y responde a cualquier movimiento sin que se contraiga. Toda esta labor pude llevar aproximadamente 10 minutos.

Una vez armada la masa formar un bollo y colocarlo dentro de un bol o dentro de una bolsa plástica. El lugar elegido debe tener suficiente espacio como para que la masa pueda distenderse.

Si se pone en un bol, éste se cubre con nailon (plástico, poliuretano) y se deja en un lugar cálido y lejos de corrientes de aire.

Levado. El tiempo de levado depende de la temperatura ambiente. Cuanto más cálido el lugar menos tiempo de levado y a la inversa. Podemos dar como tiempo aproximado 30 minutos.

Detalles por los cuales nos daremos cuenta que la masa está levada.
La masa está bien distendida (como si fuese un globo bien inflado) y ha duplicado su tamaño. Si ejercemos una ligera presión con la punta de los dedos y ésta marcas suaves desaparecen por una reacción propia de la masa, nos está indicando que está pronta.

Desgasificar la masa. Cuando la masa está en su punto justo de levado le hundimos el puño de nuestra mano para quitarle todo el aire y dejarla nuevamente con su tamaño normal.

La masa está pronta para ser utilizada. Se puede estirar con ayuda de un palote o bien con las manos. Se acomoda directamente sobre una placa de horno aceitada y para distribuirla bien y hacerla llegar a los bordes se emplean las manos algo aceitadas. Se le hace pellizcos a la masa para que quede su superficie como pequeños pocitos.

Cubierta. Procesar la ricota con los huevos o pisarla con un tenedor. Poner en un tazón y agregarle la cebolla rehogada, el perejil picado o cilantro y la mayonesa. Mezclar todo y terminar de condimentar con orégano, tomillo, sal y pimienta recién molida.